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Nuestra Historia

26 de enero de 2026 por
Nuestra Historia
Cyndi Alvarado

Gatitos Café nació en la ciudad colonial de Comayagua, Honduras, en el año 2024, como una oportunidad de darle trabajo a mi mamá. Ella, con 73 años, pertenece a la tercera edad, y en una sociedad donde las oportunidades laborales para las personas mayores son casi inexistentes, quise crear algo que le devolviera la ilusión y la independencia.

Al inicio, solo queríamos abrir un pequeño café familiar. Empezamos en el garaje de nuestra casa, sin nombre, sin plan y con muy pocos recursos. Mi mamá compraba pan en la pulpería más cercana, y con una percoladora de oficina comenzamos a servir café.

Día a día añadimos algo nuevo, hasta que poco a poco nació un mini menú casero.

Una tarde, mientras compartimos café, le dije a mi mamá:

Mami, ¿y si le ponemos un nombre y lo hacemos temático? Aquí todo es tan aburrido y no hay cafés diferentes. Podríamos hacer uno como los de Japón, con gatitos... ¡y hasta bubble tea! Hace casi diez años que no bebo uno porque aquí no existe.”

Así empezó la investigación: estudié cómo funcionaban los cafés gatunos japoneses, busqué proveedores, aprendí a preparar bubble tea y comencé a soñar en grande.

Nuestros dos gatos, Ragnar y Estela, dormían siempre frente al café, y los vecinos los acariciaban o les tomaban fotos. Aunque había días en los que apenas entraban dos o tres clientes, seguíamos decorando con ilusión. Pinté murales de gatitos para reducir costos, y pronto el lugar comenzó a llenarse de alegría. Ver a los niños y amantes de los gatos sonreír me motivó aún más.

Un día, le pregunté a mi mamá:

-“Ma, ¿qué nombre le ponemos?”

Ella respondió: “¡Ay, no sé! ¿Cuál quiere usted?”

Y sin pensarlo mucho, escribí en un papelito:  “Gatitos”.

“Este será el café de los gatos -le dije-, aquí podré adoptar más gatitos.”

Durante nuestro segundo mes, una de nuestras publicaciones en Facebook se volvió viral sin que lo notáramos. Tres días después le dije emocionada:

-“¡Mami! ¡Nos compartieron más de 50 veces!”

Y en pocos días, ese número pasó a cientos de reacciones y compartidas.

Poco después, recibimos la visita sorpresa del periodista Lennin Maldonado, reconocido por apoyar a los emprendedores locales. Gracias a su difusión, Gatitos Café vivió sus tres mejores semanas: llegaban visitantes de distintos departamentos, encantados por la temática felina y el ambiente familiar.

La generosidad de los clientes nos permitió crecer. Con las propinas que dejaban después de jugar con Ragnar y Estela, pude adoptar cinco gatitos bebés rescatados, enfermos y desnutridos. Los cuidamos, los llevamos al veterinario, y poco a poco el lugar se llenó de vida.

Todo marchaba bien... hasta que un día recibí una llamada que ningún emprendedor desea oír. Una voz intimidante exigía un cobro bajo amenaza de quemar el local si no pagábamos.

Fue la semana más aterradora de mi vida. Justo cuando acabamos de registrarnos legalmente como negocio en la cámara de comercio local, nuestro sueño se vio amenazado. Negocié tiempo para poder cerrar y poner a salvo a mi mamá y a nuestros gatos. No podía ni quería mantener ningún vínculo con el crimen. La comunidad que habíamos formado se indignó y nos mostró un apoyo inmenso. Luego de tanta tribulación seguí cuidando de mis gatitos, hasta que se recuperaron y les pude conseguir adoptantes en la nueva región donde me traslade a vivir.

Tras un año y medio de búsqueda e investigación, viajando por varios países para encontrar un nuevo comienzo, decidí apostar por El Salvador. Su seguridad, su apertura al emprendimiento y su espíritu de renovación me dieron la esperanza que necesitaba para seguir adelante.

Hoy, con un equipo de siete voluntarios, estudiantes y profesionales independientes, retomamos este sueño con más fuerza que nunca.

El amor por los gatos, la empatía por las personas y el deseo de construir una comunidad inclusiva y solidaria nos une bajo una misma misión: “Crear un espacio donde la ternura, la cultura y el emprendimiento se encuentren.”

Gatitos Café no es solo un negocio: es un símbolo de amor, resiliencia y segundas oportunidades. 🐾☕

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🐾 Gatitos Café en medios internacionales🐾